SCROG (Screen of Green) de exterior para climas cálidos - Marihuana | kannabia

rong>lo que directamente le cedemos la palabra, para que os explique como de unos esquejes revegetados sacó esta fenomenal cosecha.

Me dirijo a todos los cultivadores, en especial a aquellos que buscan una mayor producción de sus cuatro plantas anuales. Hablamos de una media de 1,5 kilos por planta, una cifra soñada por muchos cultivadores. Lo cual se traduce en multitud de sobrefertilizaciones en el mes de agosto, claro está con sus potenciadores de todo tipo y a cual más caro, consiguiendo frecuentemente que las plantas se bloqueen por electroconductividad excesiva. Siguiéndole una maduración temprana, con ella una retención de sales en los tejidos. Estas sales, a diferencia de las presentes en una planta sana, no podrán ser eliminadas con ningún tipo de limpiadores de sales, ya que el sistema bascular y radicular de las plantas se deteriora, impidiendo la eliminación de estas sales y reduciendo la producción drásticamente.

Con este sistema de cultivo que a continuación os detallo la producción puede verse ampliada en un 25%. Es un sistema de cultivo que no está exento de dificultades. Las he ido encontrando a lo largo de siete años en los que me fui formando como cultivador experimentado en un sistema poco frecuente como son las plantaciones en tierra madre, con doble enmallado, lo cual hace que las horas pasadas tutorando las ramas y haciendo largas podas se vean enormemente recompensadas por multitud de beneficios que nos ofrece este sistema.

Se apoya en la colocación temporal de luminárias, estas se utilizan para alargar el crecimiento de cualquiera de las plantas (Indicas-Sativas) hasta la altura y dimensiones deseadas. Así facilitar el tutoreo y asegurar la cosecha con una producción superior al 25%, respecto a otros sistemas de cultivo en exterior. Estos beneficios son varios.

  • Plantas totalmente tapadas

por los laterales con malla de sombreo, protección de miradas ajenas, con las consecuencias que ello conlleva. Protección contra tormentas de aire, posibilidad de utilizar sublimadores de azufre (plagas-hongos), elevación de la masa vegetal a 1,80 metros. Perfecto para abonados foliares y tratamientos insecticidas por su fácil

aplicación en el envés de las hojas. Esta elevación ayuda a evitar hongos, por la constante recirculación de aire en la zona alta. Facilita la colocación de estufas y ventiladores en la zona baja del habitáculo si fuera necesario, ya que está totalmente cerrado a excepción de la apertura de entrada y cubierta. La cubierta se tapa con unos cuantos listones y unos plásticos.

  • Dificultad de expolio

ya que las ramas y cogollos entrelazadas son más dificiles de cosechar sin sus respectivos enganchones, lo que acabará con la paciencia de los expoliadores. Otro de los beneficios de la elevación se basa en la posible superación del ángulo de sombreo de algún edificio o árbol que esté en las inmediaciones. Evitando los cogollos poco densos que nos dan las plantas a las que afectan algunas de estas situaciones.

  • La malla metálica

hace que el movimiento de las plantas sea mínimo. De esta manera el cepellón de las plantas no sufre desgarros y nos permite abrir las ramas principales de la planta, así aumentará el espacio disponible entre ellas aumentando los metros cuadrados de superficie disponible para rellenar de bonitos cogollos.

  • La malla verde

es la que aguanta todas las ramas que la superan. De no colocarla, las ramas caerán repletas de cogollos una encima de otra cargadas de agua, se apoyarían en la tela metálica con la consiguiente putrefacción producida por hongos, esta también ayuda a aumentar la superficie.

Si queremos tener un control totalmente biológico de insectos, sobretodo terrestres, introduciremos en el habitáculo dos gallinas de raza pequeña. Ellas nos darán huevos y nos limpiarán el terreno de todo bicho viviente, nos fertilizarán las plantas son sus excrementos y airearán la tierra con su incesante búsqueda de insectos. Aconsejo cortar las plumas de las alas (no arrancar), de esta forma evitaremos que en caso de excitación se eleven y rompan alguna rama, por ello se introducen, cuando las plantas tienen la altura de la primera malla (1.80 m. de altura). Se protegen los troncos de las plantas con conos de malla metálica. Si montamos un gallinero anexo al habitáculo nos ayudará a pasar mas desapercibidos, ya que ver una luz en un gallinero es lógico.

¿Como llegar a conseguir plantas de estas dimensiones? , - es fácil. En primer lugar nos haremos de plantas no muy bajas, preferiblentente Sativas o híbridos con una morfología similar a las Sativas. Estas se plantarán en cuanto el clima nos lo permita, sin tener en cuenta el fotoperiodo, ya que nos apoyaremos con una iluminaria de 150W por planta, no es necesario más. Le añadiremos las horas necesarias o más para evitar la floración. El hecho es que en este tiempo el sol da muy pocas horas a las plantas, estas se estirarán buscando el sol y creciendo velozmente en busca de la primera malla. Podemos colocar una fuente de calor con termostato lo que evitará posibles heladas tardías y tempranas y ayudará a un crecimiento mas rápido. Con las Sativas no será necesario, plantando en abril será suficiente para alcanzar la altura máxima deseada. También la amplitud o superficie en metros cuadrados.

En segundo lugar las dimensiones de la tierra removida serán más o menos de 0.80 metros de profundidad y 1.20 m. en diámetro del hoyo, los hoyos más pequeños dificultarán el crecimiento.

A la misma vez considero que los diferentes sustratos que hay en la tierra hacen de filtros naturales, quedándose en cada uno de ellos diferentes sustancias orgánicas. Unidas dan el sabor típico de cada territorio y ayudan a la planta a tener un crecimiento más sano. Para conseguir que las raíces lleguen al fondo del hoyo, utilizo para regar un trozo de manguera de polietileno, con una bolsa de trapo o tela mosquitera llena de arlita en el extremo inferior. Otra manera es colocar en el fondo del hoyo 3 cm de grosor de arlita y colocar el extremo inferior de la manguera entre ella y el extremo superior. Lo taparemos o lo doblaremos para evitar la entrada de bacterias o insectos, así evitamos

obturaciones. Con este método podremos añadir agua y nutrientes para atraer a la raíz al fondo. Así conseguimos que el sistema radicular no se forme en la parte alta, con las consecuentes desventajas que ello comporta. Como desecación constante de la zona lo que obliga a multitud de riegos. Otros problemas son sustratos poco colonizados por las raíces, en detrimento de sustancias y nutrientes beneficiosos y necesarios para la planta. El enraizamiento superficial también provoca ralentización del crecimiento, ya que las raíces soportan temperaturas muy elevadas que las deterioran y les anulan parte de la capacidad de absorción.

Una vez hecho un hoyo pasaremos a colocar la planta más pequeña (más Indica) al Este del habitáculo, esto hará que el tiempo de exposición de esta al sol de la mañana sea menor con el consecuente estiramiento deseado. Solo acabar el primer hoyo volveremos a cubrirlo con la materia nutriente deseada, mas de un 30% de fibras de coco, mezclada con la primera tierra que se sacó y así progresivamente, de forma que la tierra que estaba en la superficie quede en el fondo del hoyo y viceversa.

Procederemos a plantar. Seguidamente, sin pisar nunca la tierra, regamos con regadera hasta que la tierra superficial se haya mojado más o menos 1 o 2 centímetros de grosor. Así cuando esta se seque servirá de tapa natural, evitando que la tierra pierda la humedad natural de las últimas lluvias. De esta forma conseguimos una tierra super esponjosa y húmeda, evitando los primeros riegos a manta que apelmazarían la tierra con la consecuente perdida de de Co2 y O. También afectaría a la capacidad de penetración de las raíces. Siguiendo estos pasos no será necesario regar en la parte superior a manta (por inundación), sino que regaremos en la base del tronco y mojando la raíz de forma vertical, para conseguir que esta inicie su crecimiento hacia abajo y no hacia los laterales. Cuando la planta alcanza un poco mas de 0.50 m. inyectaremos agua. (tubo de polietileno) con algún estimulador de raíces, unos 100 litros no mas, al cabo de 10 o 15 días repetiremos 100 litros con un producto antifúngico preventivo. De esta manera iremos plantando las siguientes, siempre por estaturas. Esto nos ayudará a apoyar la plantación con luminarias. Ya que las pantallas se podrán direccionar hacia las más Indicas, sin molestar a las más Sativas que quedarán de levante a poniente, justo detrás de ellas.

Llegando finales de mayo podremos empezar a regar desde las mangueras, pero esta vez copiosamente hasta que aflore el agua en la parte superior. Inmediatamente las plantas empezarán a hundirse en el terreno. Tendremos que tener en cuenta que a partir de este momento la tierra empezará a apelmazarse progresivamente, de aquí que cuanto más se tarde en inundar el hueco, mejor sistema radicular se formará.

Para evitar el hundimiento del terreno y la consecuente pérdida de altura, ataremos las ramas con hilo hueco de goma a la malla metálica, una por una y tirantes. El resultado es que el terreno cede, pero el cepellón permanece en su sitio, formándose un montículo central, aumentando en profundidad el espacio de riego, facilitándonos el trabajo en sucesivos riegos.

Al mismo tiempo que sujetamos las ramas a la malla metálica, también las abriremos para poder abarcar el máximo espacio de la malla. A la misma vez dejar pasar la luz a las hojas más bajas y centrales, no a los brotes. Estos se irán cortando de la planta a medida que crezcan, dejando siempre de 5 a 6 ramas maestras y de 3 a 4 tallos laterales en los ápices de la planta. Conseguimos un crecimiento vertical super acelerado y una hojas de 30 centímetros de largo, por 20 o 25 centímetros de ancho, enormes receptores de energía vital para un crecimiento acelerado.

En esta fase podemos utilizar acido giberélico, esto es opcional, lo he utilizado en casos extremos, en plantas que por motivos genéticos no crecían

demasiado rápido, pudiéndose alargar la cosecha natural hasta principios de noviembre, algo impensable en según que climas, por ello la utilización de este producto. El giberelico ayuda cosechar estas plantas a mediados de octubre.

Son 15 días en los que una helada temprana o unos indeseados hongos pueden hacer acto de presencia, con lo que ello supone, desastre. Se puede prescindir del acido, basta techar al final de floración el habitáculo justo en la zona donde se encuentra dicha planta e instalando una fuente de calor y un ventilador debajo. El único inconveniente es que en los meses de octubre y noviembre el astro rey ya está muy bajo. Las horas que reciben los racimos florales de sol directo son unas 10 o 11 horas, unido a algún ángulo de sombreo producido por algún edificio, árbol o situación geográfica, lo que hace que sea del todo aconsejable la instalación de luminarias de apoyo. Le instalaremos un foco de 150W por planta, unido eléctricamente a una célula fotovoltaica y a un temporizador. Así conseguiremos que durante el día, si la luz es insuficiente (nublado) la fuente lumínica arranque, a la misma vez que nos alargará las horas de luz hasta las 18 horas. La célula nos comandará el circuito cuando sea de día, pero le falte luz y el temporizador lo regularemos con las 6 horas requeridas para la buena floración. Así conseguiremos que la luz no se encienda fuera del periodo establecido, en este caso 18 horas. Resumiendo, la luz tendrá que estar encendida de las 18:00 horas a las 20:00 horas en periodo de nocturnidad. Añadir estas dos horas de luz por la mañana. Sea cuando fuere, esas dos horas atraerán menos miradas de curiosos si se establecen por la tarde, es decir (de 18:00 a 19:00 o 19:30) ya que es horario laboral en multitud de granjas.

Una vez llegan los ápices de las primeras plantas a la tela metálica, se abren lo máximo posible las ramas. Dejando una distancia equitativa entre ellas y los bordes de la malla de sombreo. En esta fase el tutoreo de los ápices hasta pasar la malla, se hace del todo imprescindible. Implica la obligada visita diaria a la plantación, de no ser así los brotes nuevos se retuercen al tocar a la tela metálica. Deformando seriamente las puntas nuevas, hasta el extremo de perder varios días de crecimiento, ya que no se ve un crecimiento normal una vez pasada dicha tela.

Algunas de las ramas tenderán a estirarse más que sus compañeras, es el momento de podar o capar los ápices y dejar crecer los brotes laterales. Podemos pulverizar con una solución de acido fólico para bloquear las giberelinas naturales de la planta, también se ven disminuidas por la poda anteriormente realizada a los ápices. Una vez las ramas o brotes laterales hayan alcanzado una altura de 25 o 40 centímetros por encima de la primera malla (tela).

Las plantas más Sativas empezarán a notar que el día se acorta, lo que producirá un alargamiento de los espacios internodales que aprovecharemos para superar la segunda malla (cuadradillo de 20cm por 20cm). Una vez que la mayoría de los brotes hayan superado un palmo la malla, arqueamos las ramas para seguir abriéndolas el máximo posible. Así aumentaremos la superficie vegetal que abarca la malla de sombreo, ayudados por los cuadradillos de la segunda malla. Más alejados de la perpendicular e introduciéndolas por estos, nos ayudaremos con ganchos hasta final de floración, el racimo floral habrá alcanzado unos 30 centímetros por encima de la malla. Una vez que los cogollos pesen lo suficiente, empezarán a ceder hasta apoyarse en la segunda tela.

Las plantas más indicas se pueden tratar dos veces con acido giberélico. Una antes de superar los 1,5 metros de crecimiento. La segunda vez cuando las ramas maestras estén por encima de la primera malla, unos 10cm si se plantaron tarde. Si se plantaron pronto, marzo, apoyándolas el primer mes con luminaria, conseguiremos el mismo resultado sin necesidad de la utilización de ácidos.

En estas plantas se dejarán de podar los brotes hasta alcanzar una altura de 1,40 metros. Entonces se podarán todos los brotes hasta alcanzar la primera malla. Una vez las ramas centrales o guías se podan o capan para que el desarrollo lateral se incremente, si se usa acido giberélico para la elongación de las ramas restantes será el momento de aplicarlo foliarmente, a la vez que retiramos la luminaria. Esto provocará un estiramiento de los tallos, lo que nos permitirá tutorar estas lo mas parecido a las Sativas. Esto aumentará la superficie de brotes florales.

Después que la planta ha pasado la primera malla, empezamos a abonar foliar y radicularmente en abundancia. Con abonos completos ricos en macro y micro elementos y estimuladores de floración, a base de vitaminas B2 ricos en PK, magnesio y azufre. En sucesivos riegos se añaden melazas, algas y bioestimuladores. Todo esto en la cantidad máxima recomendada por el fabricante. La utilización de CO2 es aconsejable para aumentar la producción de un 10% a un 15%, situando el tubo de suministro en la primera. malla (la metálica). Dejo multitud de salidas encaradas en todas las direcciones para la buena dispensación de este, para esto aprovecharemos los días de poco aire, el CO2 ayudará a las plantas a soportar temperaturas por encima de 30 grados sin ralentizar el crecimiento. Hay que recordar que la utilización de CO2 requiere un abonado mas abundante, repartido entre todos los riegos. De esta manera se evita en gran medida la sobrefertilización, ya que se abona más veces, pero con menos fertilizante. En caso de deficiencia se suministra vía foliar.

La colocación de una fuente de calor, apoyada por una buena aireación,

colaborará en acortar el plazo de cosecha, cuando las temperaturas bajen de los 21 grados. El control de plagas se aplicara conjuntamente con los abonos, vía, foliar, entre ellos el jabón potásico que a la misma vez hace de mojante. Esto me ha dado muy buenos resultados teniendo que utilizar productos tóxicos en muy pocas ocasiones. Siempre y cuando los intervalos de aplicación no sean muy largos.

El problema de orugas es eliminado gracias a la utilización de feromonas (Spodoptera Litoralis y Spodoptera exigua). Con trampas tipo unitrap, lo que nos ayudaron a saber exactamente cuando las polillas empiezan a visitarnos (tutoreo), también en que cantidad.

Todo esto nos indicará el momento exacto para empezar a tratar con BT, aplicándolo día si, día no. Siempre que las capturas de polillas por trampa sea superior a la docena, de lo contrario es aconsejable aplicarlo cada 3 o 4 días. Este tratamiento, unido a las capturas de las trampas, reducirá los ataques drásticamente.

La utilización de multitud de trampas (no más de 9) ayudará a eliminar un mayor porcentaje de polillas, no hay que olvidar colocar las trampas (unitrap) en lugares marginales es decir alejadas de nuestro cultivo. Si es posible cerca de algún cultivo al que ataque este insecto, como son las tomateras, coles, algodón, etc. de esta manera se mantendrán alejadas de nuestras plantas, atraídas por las feromonas. Si se utilizan multitud de ellas se colocarán formando una barrera imaginaria, instalándolas a una altura de entre 70 cm y 1,5 m. Al lado de donde sopla el viento predominante, esto hará que las polillas de plantaciones lejanas arrastradas por el aire, queden atrapadas en las trampas. Formaremos otra línea si es posible en el lado contrario, así conseguiremos un tutoreo total. Ya que las polillas, atraídas por la feromona que arrastra el aire predominante, quedarán atrapadas en esta otra línea de trampas, por lo que llegan hasta las trampas un 40% o 50% menos de las polillas. Recomiendo colocar las trampas de feromonas, cuando empiezan a estirar las ramificaciones, ya que en anteriores años las orugas han hecho acto de presencia. Al no encontrar cogollo, cortan las raíces de las ramas, una sola oruga puede cortar hasta 3 ápices por noche.

El método mas efectivo que he probado es el de la confusión sexual, "esto se consigue pulverizando las plantas con feromonas, lo que provoca una constante exposición de los machos a una elevada concentración de la niebla de feromona, provocando una adaptación de los receptores antenales y la habituación del sistema nervioso central. Estos efectos fisioneurológicos directos , impiden a la polilla macho responder a niveles normales del estimulo de la feromona natural, que se definen como la cantidad de feromona emitida por polillas hembra vírgenes en pauta de llamada" (Weatherston, 1990).

Con todo lo dicho mas de un lector pensará ¿Cuando acaba de recolectar este tío?. Para la tranquilidad de los que se atrevan a probar este sistema de cultivo, ningún año de los 7 se ha superado el 15 de noviembre en la recolección de la última de las 3 plantas que se realizan. Empezando a mediados de octubre, según la variedad.

La cosecha se realizara abriendo la primera malla metálica por las uniones, ensambladas con grapas aceradas y cortadas con cortahilos. Esto nos permitirá abrir estas para podernos introducir entre ellas con una escalera. Así podemos acceder a los cogollos más altos y maduros, con la ayuda de una tijera de podar con manetas telescópicas.

Para despedirme, me gustaría recordar a los cultivadores que el tiempo y recursos invertidos en sus plantas es directamente proporcional al fruto cosechado. La mama tierra rebosa de gratitud hacia las bestias que la habitan y sobre todo a quien la trabaja y respeta. Os dejo con una de las frases que me han hecho pensar: No es indigno del hombre / aceptar con naturalidad /lo que es propio de la naturaleza. Wilhen von Humboldt (1767-1835)


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