Semillas versus esquejes - LA ELECCIÓN DE LA GENÉTICA | kannabia

="alignright size-thumbnail wp-image-23511" title="ESPECIAL VARIEDADES01" alt="" src="http://kannabia.co/wp-content/uploads/2011/10/ESPECIAL-VARIEDADES013-150x150.jpg" width="150" height="150" /> La propagación por semillas es lo más nor­mal en la naturaleza, donde resultan raros los procesos similares al clonado, aunque sí se pueden producir al quedar ramas parcialmente enterradas, situación en la que la planta crea un sistema radicular en la rama enterrada.

Ausencia de plagas y enfermedades

Los esquejes vienen en muchas ocasiones de cultivos de interior, donde las plagas se instalan con facilidad, en ausencia de depredadores naturales. Una vez que esta plaga llega al exterior, puede atrinche­rarse durante todo el ciclo de la planta. Por ejemplo, el trip es bastante pesado de combatir y no es nada bueno para las plantas, chupa las hojas por dentro y monta estercoleros en las hojas, cuando llega a las hojitas cerca de los cogollos es un foco de pudriciones. Sacar araña roja a un cultivo de exterior a pleno sol, con una humedad baja, puede ser letal. Se repro­ducen muy rápido y pueden acabar con una plantación.

Diversidad

Todos los esquejes son

iguales a la planta madre de donde se han extraído. Las semillas, en cambio, son menos homo­géneas, hasta las más estables tienen pequeñas diferencias entre ellas, mien­tras que las variedades sin estabilizar ofrecen distintos fenotipos. En el cultivo de exterior, tener plantas diferentes diver­sifica los riesgos, de esta forma si una tormenta muy fuerte las castiga, al estar en diferentes estadios de floración, no quedarán todas igual de afectadas.

Otro problema de los esquejes es que normalmente sólo hay disponibles unas pocas clases, suelen coincidir con las varie­dades más famosas. Si quieres variar tus genéticas de una temporada a otra o pro­bar cosas nuevas, has de recurrir a las semillas. Todas las plantas madres salieron de una semilla y tienen un tiempo de vida limitado, llega un punto en el que las madres se degeneran y pierden vigor, su descendencia hereda esa debilidad y ya no es posible mantenerlas bien. Es interesante probar cosas nuevas y arries­gar, estar abierto a nuevos paladares. Si más cultivadores prueban cosas nuevas y comparten, se crea una inteligencia colec­tiva que produce avances en la genética mucho más rápidos e importantes. En cambio, si cultivamos todos lo mismo, retrocederemos, habrá menos variedades madres cuando las actuales empiecen a dar señales de debilidad. Tendremos menos recursos con que expresarnos, se perderá riqueza y las plantas cada vez serán más débiles.

Hay bancos de semillas que ofrecen paquetes con más de una variedad. Por un lado, están las ediciones que traen distintas variedades, pero identificadas y separadas, de forma que el cultivador conoce lo que obtendrá. Hay otros ban­cos que ofrecen los llamados “Mix”, donde introducen semillas diversas, pero todas mezcladas. De aquí también pueden salir grandes resultados, como la famosa M8 que apareció en un mix de Sensi Seeds. En

muchas ocasiones, ni el mismo banco sabe lo que hay dentro, ya que suelen incluir semillas de pruebas o semillas que se han mezclado y no están identificadas, otros bancos sencillamente usan determinadas variedades de las que les sobra produc­ción, incluyendo autoflorecientes en el mix de exterior y plantas más complicadas en el de interior. Comprar un mix siempre es una sorpresa.

Acondicionamiento

La luz del sol es mucho más intensa que la de un interior, las semillas germinadas en exterior ya están adaptadas a esta luz desde su nacimiento, por lo que la apro­vechan mejor. Otro punto a favor de las semillas.

En el caso de las plantas sacadas de interio­res, se requiere un periodo de adaptación. Muchas de las débiles hojas de interior se queman, quedan blancas y se mueren, hay que esperar a que surja nuevo follaje más acondicionado al exterior. No te asustes si el esqueje pierde hojas y sufre al principio, pues es la reacción típica.

En zonas y épocas de insolación muy intensa se puede hacer un acondiciona­miento progresivo para evitar impactos fuertes en esquejes y plántulas. En los centros de jardinería hay mallas de som­breo que permiten proteger las plantitas los primeros días. Empieza pronto a darles horas de sol directo, mejor el de la mañana o el de la tarde, momento en el que sol es menos intenso que al mediodía. Cada día hay que darles más horas de sol, al final de la semana ya tendrán el periodo de acon­dicionamiento finalizado.

Periodo de madurez

Los esquejes tienen madurez para ponerse a florecer en cuanto salen a exterior, esto puede provocar desajustes en la planta, ya que muchas veces se ponen a florecer

antes de tiempo y luego vuelven al cre­cimiento, con el consiguiente desarreglo hormonal.

Las semillas necesitan un periodo de madurez antes de iniciar la floración, aun­que haya días nublados o lluviosos, no se pondrán a florecer antes de pasar esta adolescencia. Esto les da una ventaja en exterior, ya que se pueden plantar y acon­dicionar antes, con menos riesgo de flora­ciones anticipadas y revegetaciones.

La raíz apical

Hasta ahora hemos visto varias ventajas de las semillas, hemos dejado para el final la más importante: la raíz apical. Las semillas tienen una raíz principal que profundiza hacia el interior de la tierra todo lo posible, esto les permite desarrollar una masa radi­cular más amplia y más profunda, lo que crea plantas más sanas, mayores y más productivas.

Lee el artículo que dedicamos en esta revista a la pregerminación, germinación y cuidado de la plántula. Si reflexionas un poco, verás que la mayoría de los cuidados van destinados a proteger esta raíz principal. El pequeño brote blanco que sale del cañamón es la base de un cultivo exitoso, si se perjudica en los primeros días, la planta quedará tullida al poco de nacer, nunca podrá expresar todo su potencial. Así hay que procurar al principio que no le falte agua, pues casi no tiene reservas, pero ojo, tampoco hay que exa­gerar, pues el exceso de agua continuada no le permite respirar y crea pudriciones.

Por este motivo, se recomienda usar con­tenedores profundos antes del trasplante, de forma que la planta pueda desarrollar una masa radicular capaz de llegar a dife­rentes estratos de la tierra madre. Busca en tiendas de cultivo o centros de jardine­ría contenedores profundos y estrechos, son

ideales para el trasplante de exterior. También, por este motivo, se eligen sustra­tos de granulado fino y buen drenaje, de forma que la raíz se desarrolle sin obstácu­los y pueda respirar. De esta raíz principal surgen las secundarías que van dando lugar a masa capilar cada vez más fina. Esto da lugar a buenos cepellones, la base de plantas sanas y de buena producción.

Los esquejes, en cambio, no tienen esa raíz principal tan poderosa, desde el principio desarrollan una masa radicular más débil, tiende a quedarse más en superficie, especialmente si el cultivador no la trabaja. Esta desventaja da lugar a que las plantas cultivadas desde esqueje sean menos productivas. En Suiza, durante el periodo de tolerancia, hubo varios cultivadores y criadores que realizaron grandes plantaciones de exterior, en la misma zona compararon esquejes y semillas de la misma variedad. Al final del verano, el resultado era definitivo tanto en el exterior como en los inverna­deros. Las plantas cultivadas desde semilla daban producciones muy superiores a las nacidas como esqueje, llegando en algu­nos casos a, incluso, duplicar el resultado.

El cannabicultor debe tener muy en cuen­ta la masa radicular en el cultivo, tanto en el caso de las semillas, como en el de los esquejes. Antes de llegar al lugar de culti­vo final, debe hacerse al menos un par de trasplantes o tres, de forma que la raíz sea obligada a extenderse por todo el sustrato.

Además, se puede ayudar al proceso con estimuladores de raíz, conviene aplicarlos durante todos los primeros estadios y des­pués de cada trasplante. Los estimulado­res de raíz funcionan mejor si se emplean solos, en lugar de combinados con abono de crecimiento. No tengas miedo a no abonar la planta en sus primeros momen­tos o tras un trasplante, pues ha de encon­trar en el sustrato lo que

necesita, en lugar de hacerse dependiente de la colabora­ción exterior continua.

Otra forma de ayudar a la raíz son los com­puestos de micorrizado, las micorrizas se instalan en la masa radicular y establecen con ella una relación de simbiosis, ayudan a acceder a ciertos minerales, aumentan su alcance y ocupan el espacio superficial, de forma que las infecciones tienen menos lugares donde instalarse. El micorrizado es muy útil cuando la planta va a sufrir condiciones duras, como en un cultivo de guerrilla o un cultivo de exterior con pocas atenciones. En plantas que reciben todo tipo de cuidados, también puede ser útil, pero se nota menos en los resulta­dos, estas plantas no necesitan aliarse con nadie, ya que toda la ayuda les llega desde fuera con poco esfuerzo.

Esquejes: ventajas y manejo

Hasta ahora hemos hablado de las venta­jas de las semillas, pero si los cultivadores utilizan esquejes en exterior desde hace tantas temporadas, no es por locura, sino porque también presentan sus ventajas. En primer lugar, todos los esquejes de cali­dad sólo dan lugar a plantas hembra de primera calidad, por lo que no cuidas de machos, hermafroditas o plantas débiles, lo que resulta un considerable ahorro de recursos, tiempo y material. Además, se necesita un menor número de plantas.

Si el esqueje está bien seleccionado y es de una variedad conocida, sus puntos fuertes y débiles son muy predecibles, te puedes informar de su tiempo de madu­ración, efecto o resultados en tu zona climática. También es interesante el uso de esquejes para pequeños autocultivadores urbanos, ya que, al florecer más rápido, no hacen plantas grandes e inmanejables. Los esquejes de confianza y probados en tu clima, tienen más probabilidades de éxito.

Convienen en los casos donde sólo se tienen unas pocas plantas y no se puede diversificar mucho el riesgo.

Por mucha confianza que te inspire el suministrador de esquejes, lo mejor es que actúes con prevención total, casi como si estuviera infectado. Muchos de los auto-cultivadores tienen plagas en sus cultivos y no lo saben o no le dan suficiente impor­tancia. Respecto a los suministradores del mercado negro, hay que tener en cuen­ta que tienen instalaciones más grandes, destinadas a producir más esquejes, por tanto hay muchas posibilidades de que se les instale un problema que no detecten.

Aprovecha el periodo de crecimiento para dar buenas pulverizaciones de preventi­vos. A las plantas les encanta la higiene, se limpian los estomas, respiran mejor, se arrastran los huevos de plagas y la suciedad, además de molestar a las pla­gas. Desde que los recibas, pulveriza los esquejes una vez a la semana con neem o jabón de potasa.

Dado que su masa radicular es más débil, hay que aplicar con especial ahínco los cuidados de la raíz descritos anteriormen­te. También es importante apoyar más a la planta, pues no cuenta con una fuerte raíz principal, de forma que tenderán a ven­cerse con mayor facilidad durante todo el cultivo, especialmente en momentos de tormenta de finales del verano, ya que los pesados cogollos mojados de agua pon­drán la resistencia de la planta a prueba. Por ello, lo mejor es tutorar la planta antes de que lo necesite. Es buen momento cuando se hace el trasplante al conte­nedor definitivo o a la tierra madre, de forma que no se dañen las raíces al clavar posteriormente los tutores. Hay varieda­des que tienen ramas fuertes y vigorosas, sus esquejes crecen sin necesidad de este apoyo extra. Una vez más insistimos, hay que aprovechar la principal

ventaja de los esquejes: son predecibles, por lo que se puede recavar toda la información previa posible sobre ellos.

Convencionales, feminizadas y autoflorecientes

Hasta hace poco, lo predecible de los esquejes en el sexado y su homogeneidad eran dos grandes argumentos a su favor, ya que producían mucho menos trabajo en el cultivo de exterior. Con la aparición de las semillas feminizadas esto ha cambiado, los bancos serios cumplen lo pro­metido y ofrecen unas tasas altísimas de ejemplares hembras. Además, hay varie­dades hechas con sistemas de crianza que garantizan una homogeneidad bastante alta, de forma que también son bastante predecibles. Si en cambio quieres varios fenotipos, también puedes elegir varieda­des que expresen mayor diversidad.

Las semillas feminizadas son excelentes para empezar, también para cosechas sencillas, sin complicarse la vida. Esto no ha de excluir de ninguna manera a las semillas de siempre que dan machos y hembra. Pretender lo contrario sería desequilibrar la naturaleza dual del can­nabis, lo que a largo plazo sólo traería problemas a la riqueza de la planta en que se basa esta escena. El proceso de sexado no ha de inspirar miedo, es muy sencillo y ayuda a observar la planta con frecuencia, lo que provoca una sintonía entre marihuana y cultivador que ayuda a prevenir los posibles problemas antes siquiera de que se presenten.

Las semillas autoflorecientes han venido a añadir otra posibilidad de elección. Resultan muy útiles en cultivos urbanos pequeños, así como en cultivos medici­nales, ya que no dependen del fotoperio­do, dan resultados rápidos y son sencillas de cultivar.

Busca genética de calidad

Elijas la opción que elijas, tomate el trabajo de elegir genética de calidad y que sea adecuada a tu lugar de cultivo, necesida­des y condicionantes.

Hay muchos bancos de semillas anunciados en esta misma revista que producen genéticas de calidad, también muchas tiendas serias, donde conocen lo que venden y te pueden asesorar. En esta revista tienes abundantes posibilida­des para elegir. Además, en nuestro blog www.softsecrets.es, pondremos mucha más información de variedades. En nues­tro blog, también tienes links de muchas tiendas y bancos de semillas; otra posi­bilidad es descargarte toda la colección de Soft Secrets, los números 2 también son especial variedades en los años 2006, 2007, 2008, 2009 y 2010. Los números 3 y 4 suelen incluir también mucha información de cultivo de exterior.

Pide asesoramiento en la tienda donde compres las semillas y contacta con los bancos por internet. Preguntar a otros cultivadores de la zona también es una buena fuente de información. Encuentros como las copas, las catas, las fiestas de la cosecha, las fumadas colectivas y citas similares, son ocasión para conocer a otros autocultivadores y de paso desafiar a la prohibición.

¿Cuándo plantar?

Anticiparse es uno de los grandes fallos de los cultivadores de exterior en la mayoría de los casos, para la producción que nece­sita un autocultivador no es necesario ger­minar en cuanto se asoma la primavera. Sacar temprano al exterior los esquejes hará que se pongan a florecer o se queden semiparalizados, luego al crecer y mejo­rar los días, se cambian a vegetativo. Las semillas necesitan un periodo de vegeta­tivo antes de ponerse a florecer, pero si se germinan muy

pronto también acabarán empezando la floración antes de tiempo, con el posterior cambio a vegetativo.

Empezar a destiempo produce plantas muy grandes, son más fáciles de detectar, además de tener un ramaje mayor, por lo que están más expuestas a las incle­mencias del tiempo. Además, se agotan antes los recursos del contenedor, lo que provoca acumulaciones de sales. También hay más posibilidades de que la planta se vea afectada por una plaga o por una tormenta primaveral.

Los cultivadores impacientes pueden ger­minar en mayo, el mes de las flores, los esquejes se pueden empezar a acondi­cionar, como muy temprano, a finales de mayo, aunque también junio o incluso julio son meses buenos para sacar los esquejes. Todo depende del tamaño final que se desee conseguir. Si te bastan unas plantas pequeñas y discretas, julio es tu mes.

Es comprensible la ansiedad del que ve en estos meses cómo le quedan menos reservas. Ahora, gracias a las autoflore­cientes, los cultivadores con prisas ya pueden germinar. Las autoflorecientes de segunda generación dan unos resultados excelentes, plantas de paladar agradable y efecto patente, además de producciones crecientes. Si germinas autoflorecientes a principios de primavera, ya tendrás cose­cha para finales de junio. Es un placer ver crecer a estas pequeñas maravillas y resulta un buen calentamiento para la temporada. Nada mejor que empezar la temporada con reservas y el optimismo que da un primer triunfo.


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