REGIO Y MACANUDO - Mi Jardín Interior | kannabia

volverse el doble de complicado. Y cuando uno descubre que se olvidó el grabador (un sueldo de redactor no puede solventar una secretaria), .cs entrevistados despliegan un equico suficiente para transmitir Radio 2neruto durante un par de horas a un car de kilómetros a la redonda. Glue hubiera sido de esta nota sin altos, excelentes anfitriones que con picada, carveza y fútbol gratis por la TV pública, me reciben en su hogar.

La única contra de compartir el cultivo ES la duración, reducida a la mitad, de los frascos. Por to demás,trasplantar 40 esquejes, manicurar una planta de dosmetros o bajar 15 macetas de la terraza sor. tareas para los que un socio voluntarioso nunca viene mal.

Damián y Federico viven juntos hace trES meses, pero son amigos desde -ace más de 15 ahos. Se conocieron en cuarto grado, y aunque fueron distintos secundarios, terminaron mudandose juntos para compartir unaa afición que, también juntos, fueron descubriendo. "Estaba todo bien en casa -cuenta Damian-, incluso nues-tra primera planta la cultivamos entre la casa de Fede y La mia, pero no daba para armar indoor. Asi que decidimos instalarnos acá y apenas mudados ya teníamos todo armado".

El departamento tiene un coqueto living, atrincherado por bafles de distintos tamahos y un indoor sacado de una peticu[a de Porcel. Un armario circular de un metro de diámetro y dos pisoS separados por un espacio de crecimiento vegetativo funciona como jardin en este departamento de Capital. La ventilación está oculta y es bastante

silenciosa, por to que pasa desapercibido hasta que algún visitante hace ta pregunta obvia: "¿Par qué tenés un perchero al lado de un placard?". "Damian fue at Huergo, es el técnico de La casa -aclara Fede-. Desde cambiar una lamparita hasta la instalación del indo-or. Yo fui a uno contable, así que llevo la administración de La casa".

Las primeras semillas

EL aho pasado pLantaron unas semillas paraguayas y las criaron entre ambos. De una casa a la otra, La única planta sobreviviente terminó en la terraza de Damian, atada para que no te moleste la Luz de la autopista y pudiera terminar La floración. "Igual, la parte de abajo floraba perfecta y arriba estaba toda hojuda".

De esa ptanta sacaron un par de frascos yvarios esquejes. Algunos de esos hoy puebtan La sala vegetativa y otros descansan en una caja de carton. Mazola de preservación de genética y fanatismo, Damian y Federico son los únicos cultivadores entre sus amigos y no ven la hora de repartir un poco el hobby: "Algunos ya tienen esquejes, vamos a ver cómo Les va", afirman con un leve aire de orgullo.

En la parte superior, con dos bajo consumo en lámparas de brazo flexible, se desperezan varios plantines de semillas hijas de aquella legendaria paraguaya. Todo el interior esta forrado en vinilo

blanco, para refractar La luz yhacer más practica la limpieza. Son gente prolija: habrá una escalera al [ado del armario, pero la trinchera de bolsas se apiLa en un patio cerrado. "Tuvimos que po-ner una rejita en la ventana -recuerda Damian- porque todos los putos gatos del barrio venian a mear esas bolsas". La floración ocupa 1m2 Iredondo, major dicho) y tiene una base que gira. Usan un sodio de 400w de luminaria y macetas de distinto tarnano, ya que no tienen todavía el ciclo entero armado y están adquiriendo equipo. "Lo de la base giratoria fue exceLente porque Da-mian se metió adentro (mide más de un metro noventa y al menos uno de ancho) para soldar los ventiladores y forrar et interior. lba pasando de ventitadora ven-tilador mientras me decía "girá", y yo desde afuera lo la rotando".

Oficial, Eso No Es Droga

'Una vez me fu: a San Juan y me acos-tumbré a fumar tabaco armado", dice Damian cuando abrimos la tercer cerveza. "Cuando volvř, seguí fumando armado, me gustaba másyestaba acos-tumbrado. Un sábado íbamos de noche caminando y pasó un coche de la briga-da. La segunda vez que dio la vuelta a la manzana paró y se bajaron cuatro flacos de civil re sacados y nos pusieron contra la pared. 'Eh, andan fumando', nos dijeron. 'No, mirá, es tabaco armado'''.

Pero cuando el azul Lo olio, le cambio La cara enseguida. Y ni habtar cuando ins-tantes después encontró una cajita con ocho cigarros más. "También es tabaco para armar", le contestó Damian como si nada. Y ahi se relajaron. "Pero de repente vino otro más de uniforme, caminando hacia nosotros. Cuando uno de los de civil va con mi cajita y se la muestra, policla abre los ojosenormesy me dice: 'Pibe, si Bob Marley ve esto... ¡baja del del° a fumar con vos!'".


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