Cultivo de exterior con semillas 100% hembras (cuarta parte) | kannabia

style="text-align: justify;">El otoño en en cual transcurrieron los últimos días del periodo de floración de nuestras plantas Durban fue excep­cionalmente bueno. La abundancia de rayos solares y el óptimo tiempo otoñal tuvieron una influencia muy beneficiosa en la formación de los cogollos. Yo hice lo posible por explotar esta ventaja, y las plantas en ningún momento tuvieron que enfrentarse a una escasez de nutrientes o estimuladores. A cambio, las plantas fueron generosas en su agradecimiento, floreciendo como nunca antes. A pesar de todo, hicieron unas cuantas cosas raras. Por ejemplo, de una de las plantas, la mayor de todas, se rompieron inespe­radamente varias ramas fundamentales, por lo que tuve que soportar la angustia de preguntarme si iba a seguir hasta el final.

Cultivo de exterior con semillas 100prozent hembras 01 Precisamente en la parte más gruesa del tallo la corteza estaba casi desgarrada, lo que la dejaba especialmente vulnerable a infecciones de moho, enfermedades y otras plagas. No podía volver las ramas a su posición original, atándolas con cuerdas y cinta, porque las ramas que necesitaban ayuda eran demasiado gran­des y pesadamente cargadas. Al final, decidí apoyar la rama más grande en un taburete. Al hacerlo, reducía todo lo posible el estrés de la planta mientras las cabezas florales todavía podían desar­rollarse más. Al final, la cosecha no se vio apenas afectada. Si acaso, incluso parecía que los cogollos de la rama medio rota eran los más gordos de la planta, lo que sería sorprendente ya que habrían sufrido más estrés. Pero, cuando se enfrentan al estrés, las plantas de marihuana reaccionan bombeando hacia fuera cantidades aún mayores de THC, gracias a lo cual los estrenados cogollos se llenan de restallantes cristales. Por supuesto, existen muchos métodos para estresar a las plantas. Suele ser en las últimas semanas del periodo de floración cuando los cannacultores utilizan todo tipo de trucos para influir en las cosas.

Simplemente, añadir azúcar

Hace tiempo, yo también probé unos cuantos trucos. Por ejemplo, la técnica de dejar casi desnuda a la planta durante los últimos días de su vida. Como resul­tado, la planta se estresará hasta el punto de que volcará todas sus reservas de energía en la formación de sus cabezas de flores. El resultado os sorprenderá. Otro método consiste en añadir azúcar al líquido de nutrición. Este método, bastante controvertido, tiene defensores y detractores. Los primeros juran que en las últimas semanas de su vida, la planta de marihuana utiliza básicamente glucosa para la formación de sus cogol­los. Un poco de azúcar añadida al agua de nutrición puede aumentar de nivel la cantidad de glucosa disponible para la planta de maría, gracias a lo cual tendrá más energía para dedicarse a la formación de cogollos. Y además, a menudo la hierba sabe más dulce, una de las características más apreciadas por el fumador medio. Pero también hay cultivadores que han tenido experiencias menos afortunadas añadiendo azúcar al líquido de Cultivo de exterior con semillas 100prozent hembras 05 nutrición, y yo tuve una vez la mala suerte de contarme entre ellos. El problema es que si se pone demasiada azúcar, existen muchas posibilidades de que el "agua dulce" se congele, taponan­do por ejemplo los orificios de drenaje de las macetas y/o el sistema de riego. Esto es un problema sobre todo en los cultivos de interior. En cultivo de exte­rior y, sobre todo, si se cultivan plantas grandes en grandes macetas, ese tipo de problemas afectan menos. Los orificios de drenaje de las mega-macetas son lo suficientemente grandes como para que sea practicamente imposible bloquearlos. A pesar de todo, sigue siendo recomen­dable en ambas técnicas de cultivo añadir sólo una mínima cantidad de azúcar al agua de nutrición, y después de haberla disuelto bien en agua templada.

Otro inconveniente de añadir azúcar al agua de alimentación es que el azúcar puede fermentar, y cuando ocurre eso aparece un fuerte hedor. A mí me pasó una vez, y el olor era tan malo que a duras penas podíamos entrar en el cuarto de cultivo. Pero la fermentación y el olor que la acompaña son bastante fáciles de prevenir. Sólo hay que asegurarse de que el sobrante de líquido de nutrición puede fluir fácilmente hacia fuera, y no dejar que permanezca mucho tiempo en la tina colectora. Un argumento más en contra de la práctica de añadir azúcar es que las plantas de marihuana, dado el exceso de nutrientes y estimulantes que suelen

recibir de la mayoría de cannacultores, ya tienen más que suficiente glucosa para el periodo de floración. En resumen, según estos detractores, añadir azúcar tendría un efecto mínimo. Así que, al final, cada cual decide su camino. A veces, puede ser interesante dársela a unas cuantas plantas y a otras no. Eso nos daría la oportunidad de observar las diferencias por nosotros mismos, si es que las hay, y hacer los ajustes oportunos. Obviamente, hay que garantizar que las condiciones de cultivo en que crecen los dos grupos de plantas sean idénticas, para que se pueda hacer la comparación.

Roturas

Volviendo brevemente al tema de las ramas laterales rotas. La rotura tuvo, en realidad, una consecuencia positiva. Como tuve que fijar la rama horizon­talmente, todos los cogollos pequeños tuvieron acceso a recibir la luz de lleno, gracias a lo cual empezaron a crecer ver­ticalmente. El resultado fue un auténtico mar de cabezas florales creciendo hacia arriba. Ahora sólo cabe esperar que sigan así durante todo el periodo de floración, hasta el último día. Si lo hace, el resul­tado será espectacular. Una Cultivo de exterior con semillas 100prozent hembras 02 variedad como la Durban, y en mi caso, la Durban Poison, tiene tendencia a producir cogol­los realmente gordos y hermosos, que una vez cosechados y secados son una hierba especialmente sabrosa. Según los "connoisseurs", su sabor es algo dulce, como anisado. Además, esta variedad produce una cantidad de cristales compa­rativamente grande, por lo que la hierba (comparada con otras variedades de exterior) contiene una cantidad relativa­mente alta de THC. Al mismo tiempo, las variedades como la Durban no son muy vulnerables a los mohos, y solo por eso, los cannacultores la aman.

La Durban procede originalmente de Suráfrica, y los cannacultores holande­ses la han adaptado a las condiciones de Holanda y países del entorno. Esta especie 100% Sativa puede producir una cantidad considerable de cabezas florales, desde luego si se les ofrecen las condiciones y recursos adecuados que le permitan alcanzar las grandes dimensi­ones que puede conseguir. Sin embargo, a menudo los cultivadores de exterior cometen el error de plantar demasiadas plantas de marihuana en un espacio demasiado pequeño. Es una pena, porque las plantas tendrán que competir innece­sariamente unas con otras para obtener el máximo posible de la luz y los nutrientes disponibles. Es mucho mejor concentrar los esfuerzos en un solo par de plantas, y así poder mimarlas. Esas plantas harán maravillas. Además, los peligros de culti­var maría se reducen considerablemente, ya que se disminuye el riesgo de que nos pillen. Desde luego, en Holanda y puede que en algunas zonas del Reino Unido, rara vez se pilla a los que cultivan una o dos plantas. Incluso puede que los veci­nos vean un par de plantas de marihuana más como un toque exótico que como una actividad criminal. Y aún más, una planta de maría gigante puede llegar a convencer incluso a los más recal­citrantes detractores de la hierba de el productor de una planta tan colosal debe de tener realmente grandes habilidades y merece que le dejen tranquilo.

Hay que tener en cuenta que una sola planta gigante puede generar tanto olor como diez pequeñas. En nueve de cada diez casos los vecinos suelen empezar a protestar sólo cuando el número de plan­tas se incrementa notablemente. Parece una especie de efecto psicológico. Vale, sí, las plantas gigantes también tienen el inconveniente de ser fácilmente detec­tables, lo que aumenta las posibilidades de que nos roben los cogollos. Pero si cultivamos nuestra marihuana en silencio y dejamos para más tarde las historias, este sencillo sistema puede ahorrarnos muchos problemas.

Las plantas tipo Durban Poison no pro­ducen demasiado follaje, por lo que la posterior recogida de los cogollos será algo más fácil. Sucede lo contrario que con variedades ricas en hojas como la Top 44. Esta planta, frecuentemente uti­lizada para cultivo de interior, también se utiliza a menudo en exterior, debido a que sus clones son fáciles de obtener en casi todas partes, además de que su periodo de cultivo es decididamente breve. Su periodo de floración suele durar unos 44 días (unas seis semanas), lo que es un buen punto de partida para el cultivador de exterior. Además, plan­tas como la Top 44 son inusualmente fáciles de cultivar, ya que satisfacen con facilidad sus necesidades de nutrientes y luz solar. De este modo, la Top 44 puede alcanzar un buen tamaño incluso en un verano lluvioso, gracias a que su abundancia de hojas es capaz de fotos­intetizar la cantidad suficiente de luz. En la parte negativa, la gran cantidad de hojas que produce esta variedad también contribuye a disminuir su popularidad, porque

la cosecha de sus cabezas flora­les puede ser un auténtico lío, con tanto follaje.

Ruleta rusa

Las plantas que he estado manejando durante esta serie de artículos ( las 100% hembras), son, como ya he dicho antes, Durban. Fue una decisión deli­berada utilizar Durban Poison. Es una planta que siempre me ha interesado para cultivar en exterior, por lo que valía la pena hacer el intento. Y sobre todo, era mi primera experiencia en cultivar plantas de semillas 100% hembras.

Las plantas Durban Poison florecen durante un total de ocho a nueve sema­nas. Aunque la planta empieza a florecer razonablemente pronto (alrededor de la segunda o tercera semana de agosto), todavía necesita hasta la segunda o ter­cera semana de octubre (la fecha exacta depende de si el tiempo otoñal es bueno o malo) para desarrollarse completamente. Variedades como la Purple ya habrían sido cortadas para esas fechas. Así que, resumiendo, seguimos necesi­tando algo de suerte con el otoño si cul­tivamos una variedad de exterior como la Durban. Seguir de cerca las predic­ciones meteorológicas es importante, porque siempre que se pronostiquen periodos de fuertes lluvias, yo suelo ir a lo seguro y cosechar un poco antes, para no poner en riesgo la salud de las plantas.

Por supuesto, lo mejor es que los cogollos de marihuana puedan disfrutar de la luz solar el mayor tiempo posible, para que maduren de forma óptima. Así se asegura una buena cosecha, y lo que puede ser más importante, que ésta sea de buena calidad. Pero no siempre puede el can­nacultor permitirse el lujo de escoger la fecha exacta de la cosecha. El tiempo sigue siendo el factor fundamental. Por eso es tan importante prestar atención a los puntos señalados antes. La recogida de la hierba de exterior puede ser a veces una especie de ruleta rusa: en un momen­to, todo parece ir bien, pero en menos de una semana los dioses del clima pueden enviar un desastre sobre nuestras Cultivo de exterior con semillas 100prozent hembras 03 plantas (destruyendo las esperanzas de una buena cosecha). Siempre hay algo azaroso, hagas lo que hagas. Mientras tanto, cose­charlas garantiza que al menos acabare­mos con algo de buena hierba. Apostar por la recogida puede dar buen resultado, y si lo hace la calidad de la hierba será de categoría superior. En cualquier caso, hay que asegurarse de cosechar los cogollos más maduros (que suelen ser también los más grandes). Estas cabezas florales bien desarrolladas son también muchas veces las más vulnerables.

Además de estar atentos al riesgo de infección por mohos, también es impor­tante tener en cuenta que muchas veces la cosecha de plantas de exterior debe empezar a hacerse un poco antes de lo que habíamos planeado originalmente. Prestad atención a los pronósticos mete­orológicos y sed flexibles en cuanto a los días que rodean la fecha planeada. La llegada de una borrasca fuerte puede significar que hay que adelantar la reco­gida. Se necesita estar prevenido, porque esta actividad va a chocar con horas de trabajo, etc. Para mí es fácil, durante las semanas que rodean a la fecha prevista no hago planes por adelantado, para poder empezar inmediatamente, en cuanto el tiempo lo requiera.

Como ya hemos dicho, la Durban es razonablemente resistente a los mohos, pero cuando los cogollos se han desarrol­lado hasta su tamaño máximo, incluso la Durban es muy vulnerable al mal tiempo y a los altos niveles de humedad ambien­tal resultantes. En ese caso el riesgo de moho se hace presente.

Tiempo otoñal óptimo

Felizmente, mis plantas Durban Poison pudieron disfrutar de un tiempo otoñal perfecto. Fue un año en el que la cosecha no causó muchos problemas al cultiva­dor. Las cosas han sido muy diferentes otros años, en los que he perdido muchas plantas por esperar a cosecharlas. Muchas veces se trataba de plantas que habían empezado a florecer demasiado tarde, o peor, que el otoño (a veces incluso las heladas) habían empezado demasiado rápido.

Sin embargo este año el otoño fue tan benigno que hacía tanto calor como en verano. El número de horas de sol tam­bién era el óptimo. La abundancia de sol hizo maravillas. Estas condiciones tan benignas me permitieron dar a las plantas, casi a diario, grandes aportes de alimento para floración, estimuladores y una mezcla de PK 13-14. En cuanto aparecieron los primeros filamentos de THC, empecé a añadir esta mezcla de PK 13-14 al líquido de nutrición. Además seguía dándoles su nutriente estándar A + B. Junto a estos suplementos, añadía alimento de floración y estimulador de floración. Sumados, y sobre todo con tiempo soleado, amortizan de

sobra la inversión extra. Para cultivadores con presupuesto más limitado también resulta muy eficaz añadir emulsión de pescado y humus de lombriz. Sobre todo cuando se mezclan con agua templada (alrede­dor de 21°C), que se riega abundante­mente sobre la tierra para que la sature y alcance a la mayor parte de las raíces. El humus de lombriz tiene la ventaja de que se puede obtener gratis en cualquier montón de compost, por lo que es a la vez fácil de encontrar y barato. Por supuesto, también se puede encontrar en tiendas de jardinería y grow shops.

Aunque es cierto que a las plantas de marihuana les encanta la emulsión de pescado (sobre todo durante la etapa de floración), tened en cuenta que se trata de una sustancia fuertemente picante, acre, por lo que puede dar muchas molestias. Por eso no es recomendable usarla, por ejemplo, en las plantas de la terraza o balcón; los vecinos lo agra­decerán. Pero hay unos cuantos trucos para reducir los problemas de su uso. Por ejemplo, ponerla en las plantas por la noche, cuando la gente se mete dentro de casa. Otra opción es un buen lavado con agua fresca después de aplicarla. Pero no lo hagáis antes de que las plantas hayan tenido una media hora para disfrutar de su emulsión. Otros cultivadores extien­den una capa de tierra fresca por encima. Eso también ayuda a reducir el mal olor. Procurad que la capa de tierra fresca no sea demasiado gruesa, porque eso retarda el flujo de oxígeno que llega a las raíces, lo que no es deseable, dada la importan­cia del oxígeno para un adecuado funci­onamiento del sistema radicular, y por lo tanto, para una planta de marihuana saludable.

Cuidado con el moho

Cultivo de exterior con semillas 100prozent hembras 04 Después de todo ese hermoso tiempo otoñal, de la gran cantidad de luz solar y de los cuidados optimizados, estas plantas 100% hembras se desarrollaron bastante bien. De hecho, algunas plantas parecían un poco tocadas, debido a que tenían ramas rotas, pero el resultado provisional de las cabezas florales parecía prome­tedor. Seguimos aplicando cuidadosa­mente nutrientes líquidos y estimulantes. Constantemente tratábamos de incremen­tar suavemente las cantidades. Desde la primera semana que empezamos con el PK 13-14, empezamos también a añadir nutriente para floración y estimuladores, subiendo gradualmente sus concentraci­ones muy poco a poco, hasta el máximo indicado en el envase. Así acostumbrába­mos a las plantas poco a poco, para que aceptaran estos valores más altos.

A pesar de que el buen tiempo en el que maduraban nuestras Durban minimizaba los riesgos de mohos, seguimos vigilando continuamente su posible aparición. Debido a su enorme tamaño, encontra­mos muy útil la ayuda de una escalera de mano. Con ella, podíamos vigilar incluso los cogollos más altos. Ante el menor signo de moho o indicio de que se pueda estar desarrollando (como pequeñas hojas marrones en el cogollo) yo suelo arrancar inmediatamente todo el cogollo. Si es necesario, arranco tanta planta como crea y pongo a secar las par­tes sanas del cogollo. En cualquier caso, sirve como ejemplo de aquello a lo que nos enfrentamos.

Con el paso del tiempo, cada vez se acercaba más el momento de la cosecha. El tiempo seguía siendo muy bueno, y momentos como esos son los que hacen que la vida valga la pena para un can­nacultor. No hay nada que hacer excepto sentarse y esperar. Cuando finaliza el periodo de floración, dejamos de utilizar nutrientes o estimulantes. Solo regamos con agua, para que la planta tenga oca­sión de purgarse de sabores.

Como las plantas habían conseguido producir un gran volumen de cabezas flo­rales, estaba claro que la cosecha nos iba a llevar un mínimo de cinco días. Debo mencionar que empiezo a cosechar alre­dedor del mediodía. Esto es porque las horas matinales no son las más adecua­das, ya que los cogollos suelen estar muy húmedos por el rocío. Por eso es mejor empezar cuando el sol ya haya tenido oportunidad de evaporar la humedad, que luego se lleva la brisa. Lo ideal es que los cogollos estén bien secos. Haciendo esto, luego es más fácil tener las cosas bajo control una vez cortados y puestos a secar los cogollos, y todo el proceso resulta más seguro.

Una vez evaporado el rocío, podemos empezar a cortar los cogollos. Sobre todo hay que cortar primero los más grandes. Hacerlo crea un sentimiento de seguri­dad; al menos ya no puede pasar nada demasiado malo. Puede que otra razón igualmente importante sea que los cogol­los más grandes suelen ser también los más maduros. Además, los cogollos que están debajo de éstos, se encuentran de repente con mucha más luz disponible, lo que les da una oportunidad de terminar su

floración de la mejor manera posible. Desde luego, con buen tiempo esta es una táctica que dará grandes recompensas, en forma de una cosecha de gran tamaño y calidad).

Espero que esta serie de artículos os haya proporcionado alguna información sobre el cultivo de variedades de marihuana como la Durban (Poison) en exterior. Con todo, el cultivo de esta planta 100% hem­bra tuvo sus inconvenientes. Observando su robustez total, resultó menos energé­tica que sus variedades hermanas germi­nadas a partir de semillas normales, pero el resultado final no miente.


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