Conservación de las semillas de cannabis | kannabia

nación es la calidad en origen de las semillas y la edad de las mismas. La calidad de todas las semillas que da una planta no es uniforme. Hay simientes mejores y peores. Algunas son oscuras y grandes, otras son más pequeñas y claras. Si se incluye en el mismo stock todas esas semillas más pequeñas y blanquecinas, menos maduradas, se rebaja la calidad del conjunto, hay una mayor parte del total final que no tiene tantas posibilidades de germinar, especialmente si están demasiado tiempo conservadas. Además, hay stocks de diferentes calidades, igual que los cogollos, no siempre son de la calidad "buena de verdad".

La idea clara de Dinafem desde el día de su gestación, en primavera del 2003, fue la de mejorar los detalles que Conservacion de las semillas de cannabis 02 pudiésemos. Por lo que decidimos que sí había que ser generosos a la hora de invertir recursos para mejorar la conservación de las semillas, estábamos dispuestos a ello.

Roturas, un mal evitable

El factor principal que nos preocupaba era la rotura de las semillas, pues en no pocas ocasiones habíamos visto semillas aplastadas durante el transporte por correo, o incluso dentro del bolsillo del cliente. La opción más sólida nos pareció que era la del tubo de plástico rígido Eppendorf, la marca de productos de laboratorio que comercializa las pipetas de 2 mililitros que se utilizan para muestras de líquidos. Está reconocida como un ejemplo de calidad a nivel internacional en materiales de laboratorio.

Solamente con guardar las semillas dentro de ese tubo, el riesgo de que haya una rotura se reduce al mínimo posible.

Las incidencias con este tipo de envasado son mínimas, gracias a este sistema miles de cultivadores han podido recibir sus semillas en perfecto estado sin sufrir daño alguno. Para asegurar que la conservación es perfecta, y que es imposible que se rompan las semillas, esta pipeta de plástico Eppendorf la pusimos dentro de una lata de metal, donde permanece hasta la puesta a germinación. Es virtualmente imposible que esas semillas se rompan dentro del envase en el cual son comercializadas.

Temperatura

Las semillas de cannabis necesitan pasar frío. En condiciones naturales, cuando una planta está madura, las semillas caen de la misma al suelo. Permanecen latentes durante el invierno, esperando a que llegue la primavera. ¿Por qué no germinan ? Hace frío, es invierno, mientras llueve están dormidas, esperando que el sol las caliente. Esta cualidad natural, la podemos aprovechar para mantener las semillas conservadas durante más tiempo del que permanecerían en condiciones naturales, de manera que pueda haber un suministro constante durante todo el año. Para conseguirlo, las semillas son almacenadas en frigoríficos especiales a temperatura constante entre los 4°C y los 9°C. Además de esto, se mantiene la humedad ambiental a niveles mínimos, pues dispone de un extractor interno que evacua la humedad que aparece dentro del frigorífico, lo que es necesario para conservar bien secas las semillas.

Gracias a este sistema, las semillas recién cosechadas, entran en condiciones de frío, las induce a creer que viene el invierno. Van ralentizando su ritmo de respiración y sus procesos hormonales hasta llegar a la latencia o hibernación, también llamada dormancia, el estado en que la semilla está completamente paralizada. Se necesita un mínimo de un mes para conseguir detener totalmente la actividad hormonal que discurre dentro de la cáscara. Cuando dicha actividad queda paralizada, la semilla es capaz de permanecer en ese estado muchos años. Lógicamente el porcentaje de la germinación desciende con el tiempo, pero aún así algunas son capaces de permanecer vivas durante muchísimo tiempo. Gracias a esta capacidad, pueden protegerse en caso de que un enfriamiento global provoque heladas permanentes o nevadas que duren más tiempo del habitual.

Hay semillas que han sido

germinadas después de estar 20 años en un frigorífico y han funcionado. Esto es una gran ayuda para preservar especies, cultivares, o colecciones privadas.

También se pueden congelar las semillas, obviamente, es el método de conservación a largo plazo más efectivo que nos ofrece la naturaleza: las semillas congeladas son la única manera de conservar semillas durante períodos muy largos de tiempo. Deben ser totalmente desecadas, antes de la congelación, de forma que la humedad presente dentro de cada célula no destruya las paredes exteriores de la misma al congelarse y aumentar su volumen. Esto puede conseguirse con un deshumificador, que deshidrate las semillas y las deje listas para ser congeladas.

Humedad

Junto con la temperatura, es el factor más importante. Es necesario controlarlo totalmente para lograr conservar con eficacia total las semillas. La humedad baja es necesaria. Si la humedad permanece alta, aunque las semillas estén a 4°C, la actividad hormonal dentro de la misma no se reduce, la calidad de la semilla en esas condiciones se deteriora rápidamente.

Utilizamos gel de sílice con indicador de color azul cobalto que se vuelve rosa con la humedad. Lo primero que observamos fue su eficacia, funcionaba muy bien. Lo segundo, que el azul cobalto es tóxico y cancerígeno, absolutamente inasumible como material de trabajo. Después de buscar durante algún tiempo, dimos con un tipo especial de gel de sílice de alta absorción, con un indicador de color naranja a azul, es totalmente inocuo y seguro para su uso como material de desecado en la conservación de semillas. No tiene toxicidad alguna, es utilizado con éxito en la conservación de semillas en un banco de germoplasma, el del Jardín Botánico de Córdoba.

Gracias a este gel de sílice, los 2 mililitros de aire que hay dentro de la pipeta junto con las semillas, permanecen totalmente secos, pues la proporción de gel de sílice presente en cada una de las pipetas es muy alta.

¿Que pasa si se vuelve azul?, ¿está malo? ¿ya no valen las semillas?: No. Se vuelve azul cuando absorbe un mínimo de humedad; está diseñado para mostrar el más mínimo cambio en la humedad, no por ello deja de absorber humedad, de hecho lo sigue haciendo, sino que indica que ya ha absorbido algo de humedad.

Cuando el gel de sílice se ha vuelto azul, nos está diciendo que ya ha absorbido la humedad que había dentro de la pipeta en el momento del envasado, ha secado el aire completamente. En concreto sus características físicas son: Absorción de 22% de su propio peso en humedad a una temperatura de 23°C y una humedad relativa de 40%.

Esto quiere decir que el gramo de gel de sílice, o mil miligramos, puede absorber 220 miligramos de humedad. En la pipeta Eppendorf entran 2000 mililitros, cuando restamos el volumen de las semillas, del propio gel de sílice, y de la espuma que separa a ambos, resulta que quedan unos 1000 mililitros de aire dentro de la pipeta, del cual un muy pequeño porcentaje es finalmente humedad. Resumiendo, muchísimo gel de sílice para poco aire, aseguran que incluso con el color del gel cambiado, las condiciones de conservación sean las mejores, resultando en una germinación exitosa.

Por supuesto, y a pesar de esmerarnos en lo posible, también ocurren fallos, nuestra política ha sido siempre y seguirá siendo la de atender lo mejor posible las reclamaciones que nos llegan.

Si alguien compra semillas de Dinafem y tiene alguna reclamación que hacer, puede escribirnos a info@dinafem.org , desde donde tramitaremos su caso. También se puede dirigir al grow donde compró para que este la tramite la reclamación. Por último, hemos ampliado nuestras presentaciones de semilla a 10, 5 y 3 unidades, nuevo formato ya disponible mientras leéis estas líneas. Esperamos que os guste.


Previous Next