Automatizar la cosecha – MÁQUINAS QUE MANICURAN

 
 

considerablemen­te el pelado de las ramas principales sin afectar apenas a la calidad final (siempre que la cuchilla se mantenga bien afilada y los cogollos se pasen por la rejilla con cui­dado, sin apretar demasiado).Ejemplos de manicuradoras de rejilla: Trimbox, Trimpro Workstation, Green Cutter, Hedge Hog Trimmer. Precio: entre 500 y 1.200 euros.

-Manicuradoras automáticas

Lo más de lo más, las manicuradoras automáticas representan el máximo grado de automatismo disponible en la actualidad. Al igual que en las manicuradoras de reji­lla, las cuchillas están protegidas por una malla o reja metálica que sólo permite que la atraviesen las hojas que se han de manicurar pero impide que los cogollos puedan resultar dañados. La diferencia estriba en que no es necesario que el cultivador vaya pasando las ramas por la rejilla, sino que cuentan con un sistema automático que lo hace sin ayuda.

Automatizar la cosecha 06El cultivador sólo tiene que desprender los cogollos de los tallos de las ramas y echarlos en la máquina, ni siquiera hace falta cortar las hojas más grandes que se pueden dejar unidas a los tallos. Los cogollos entran en la máquina, donde las cuchillas cortan todas las pequeños hojas que sobresalen. Hay diversos sis­temas de mantener los cogollos girando sobre sí mismos para que las cuchillas los vayan pelando. Los modelos más sen­cillos como el TrimPro Rotor, que utiliza unos “dedos” de goma o cuero unidos a unos brazos giratorios que van movien­do los cogollos. Entre estos sistemas con “dedos” hay también modelos muy sim­ples y baratos que ni siquiera tienen motor y que se mueven a manivela como Spin Pro, Trimpro Umpluged y Tumble Trimmer. No son prácticos para grandes cosechas pero resultan muy útiles para manicurar los cogollitos pequeños de una plantación pequeña.

Los modelos más avanzados generan una corriente de aire dentro de la máquina por medio del motor de la cuchilla que man­tiene los cogollos en movimiento, girando sin parar dentro de la cámara de corte. Los modelos más avanzados y capaces de manicurar mayor cantidad de cogollos, cuentan con un tambor giratorio que per­mite un proceso de producción continuo en el que los cogollos entran por un extre­mo y salen ya manicurados por el otro extremo. Ejemplos: The Twister Trimpro Automatik, Trimpo XL, Trimpro Gasoline, Trim Reaper, Thunder Vak, The Rolling Thunder, Satellite y Stripper. Precio: de 1.500 a 15.000 euros.

Automatizar la cosecha 07La aproximación inteligente

No hay que engañarse, la calidad de los cogollos manicurados a máquina es peor que la de los cogollos manicurados a mano. Algunas glándulas de resina se pierden con el meneo que sufren los cogollos al pasar por la máquina. No es raro que el olor de los cogollos se vea alterado o disminuido por el efecto de los jugos que desprenden las hojas cor­tadas y que va impregnando los cogollos mientras se frotan por la rejilla de corte. La gran mayoría de los cultivadores se resistirá sin duda, a pasar sus mejores colas por la máquina.

Es indudable que compensa cosechar a mano los cogollos de mejor calidad pero ¿sucede lo mismo con los peque­ños cogollitos de las partes bajas? Muchos cultivadores preferirán ahorrar­se ese tedioso trabajo aunque sea a costa de perder algunas glándulas de resina. Y en caso de emergencia, cuan­do hay que manicurar varios kilos en uno o dos días porque se ha detectado un principio de botritis en la plantación y el cultivador teme que se infecten los cogollos, ¿no será mejor una cosecha rápida aunque no quede tan bien que arriesgarse a perder los mejores cogo­llos a manos de los hongos? Como en tantos aspectos del cultivo de cannabis, cada situación es diferente y requiere una estrategia distinta. Las manicura-doras automáticas son un recurso más al que los cultivadores pueden recurrir en ciertas situaciones.

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