El foro hora de reflexionar!!!!!!!!

 
 
¡Ay si nuestros abuelos levantaran la cabeza…!

¿Quién de ellos iba a pensar, que hoy, marzo de 2014 andaríamos peleándonos con otros compañeros de muchos kilómetros de separación, porque yo opino blanco y él negro sobre el mismo tema,sea cultivo de interior,exterior,hidro,tierra o coco por poner ejemplos .
Esto antes se hacía en la taberna, tomándose un buen vaso de vino de la tierra, mirándose a los ojos y, además, entre amigos o como mínimo conocidos. Hoy, al contrario, ni conocemos a la mayoría de los comunicantes, ni nos vemos la cara al escribir. Así, de esta forma, algunas veces, por no decir muchas, el hablar sobre un tema y plantear nuestros puntos de vista, aunque éstos sean inapropiados e incluso molestos y degradantes e insultantes para otros foreros o usuarios, resulta más fácil. Creemos que nadie nos va a tirar de las orejas. Luego pasa lo que pasa: la bola se va haciendo cada vez más grande con replicas y contrarréplicas y al final: ¡Boooom!. Estallido y todo se va al garete: insultos, peleas, degradaciones, amenazas, abandonos del foro.

Haciendo un poco de historia, la palabra foro procede del latín Fórum. En el foro de la ciudad de Roma, la zona central de la misma, era donde tenían lugar el comercio, los negocios de todo tipo -incluso la prostitución-, los juicios… Por tanto, era algo público.

Dos milenios después, los foros de internet o aplicaciones web que le dan soporte a discusiones en línea, nacen de la necesidad que tienen los internautas de debatir o compartir información relevante sobre un tema. Una discusión libre e informal que termina formando una comunidad en torno a un interés común. Esto, en principio es una maravilla. Utilizamos lo que nos ofrecen las nuevas tecnologías para el bien común y, de camino, para el individual de cada uno. Nos pasamos información relevante y “charlamos” sobre ella.

¿Qué pasa entonces, si a primera vista la idea es formidable? Pues muy fácil: no todos los usuarios, registrados o sin registrar, que participan en un determinado foro tiene los mismos valores ni persiguen el mismos fines. Los hay de todo tipo, más de un lado -los enteraillos o revientaforos- que de otro.

Así, en cualquiera de ellos, nos encontraremos a los siguientes grupos con mayor o menor aproximación a estas tipologías.

1.- Los que desean aprovecharse o sacar beneficio del mismo (leechers).

2.- Los que publican mensajes no solicitados, ni relacionados con el tema del foro. Generalmente para dar publicidad a un determinado “artículo” o en contra de las reglas del foro (span).

3.- Los que entran en un determinado foro para molestar y con ello divertirse (troles).

4.- Los que usan lenguaje SMS y sin el respeto debido a la ortografía (chaters).

5.- Los que al ser recién llegados, comenten errores por falta de información (newbis).

6.- Los que suelen actuar con agresividad, insultos y hostigando sistemáticamente. Sus actuaciones no se ajustan a las reglas democráticas y, antes o después, terminan impidiendo la posibilidad de debatir o discutir sobre un determinado tema (bullyers).

Aparte de algunos más “detrozaforos”, afortunadamente, nuestros espacios de debates están bien repletos de usuarios que han llegado hasta allí con ganas de aprender, informar, informarse, compartir, aportar… y enseñar, que también hay que decirlo. Todo, por supuesto, desde los comportamientos democráticos, de respeto y educación.

¿Qué suele ocurrir entonces para que bastantes foros dejen de serlo y se transformen en verdaderos “campos de batalla”, en donde todo vale y todo sirve?

Bajo mi humilde punto de vista, que es además de un internauta principiante y por necesidades del guión, el fallo, si es que se le puede llamar con este nombre, está en la forma de ser de los humanos. Por desgracia somos egoístas, engreídos, autosuficientes, soberbios, poco democráticos… Pero además, creo, que otro de los grandes problemas es que hablamos “ex cátedra”, somos o queremos ser infalibles, pero estamos equivocados. Quien piense que lo sabe todo, menudo batacazo le espera. Si malo es participar no dejando “títeres con cabeza” y ninguneando a opiniones y personas, también lo es el creer que lo mío es lo mejor y está libre de crítica.

El usuario de un foro, sea del tema que sea, en nuestro caso el de nuestra gran amada planta.Cuando expone un determinado tema, punto de vista…, o cuelga artículos o imágenes en la web, está supeditado a críticas, opiniones diferentes -para eso funcionan – y valoraciones que no tienen que coincidir con las que él tenga. Si coinciden, bien; pero si no coinciden, también bien. Esa debe ser la filosofía de los debates. Si todos/as tuviéramos la misma opinión sobre un determinado tema, ¿no serían aburrido los diálogos? ¿No está la sabiduría en la pluralidad de pensamientos?

Sin embargo, no ocurre esto. En cuanto nos discuten una opinión, parece que van contra nosotros/as y no nos acordamos que estamos allí para que los/las demás nos ofrezcan otros puntos de vista con los que enriquecer los conocimientos o ideas que tenemos sobre un determinado tema. Empezamos “ipso facto” con los dimes y diretes; y, aunque no se nos vea, no ponemos buena cara. Es de humano ganar hasta en el parchís, pero también es de humano, quizás todavía más, pero nos cuesta aceptarlo, el reconocer que otro/a no opina igual que yo y, que incluso, tiene las ideas más claras. Todo esto hablando desde comportamientos democráticos, de corrección y educación; si son los otros, apaga y vámonos.

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